martes, 22 de marzo de 2011

Ensayo 2 "Obsolescencia Programada"

Obsolescencia Programada
Documental: "Comprar,Tirar, Comprar"
“La Obsolescencia Programada  es el motor de la sociedad de consumo”; bajo esta premisa se antepone el crecer por crecer que se traduce en un factor de cantidad más que crecer para satisfacer necesidades, o sea priorizar en un factor de calidad. Estamos entonces frente a la dualidad: Cuantitativo vs. Cualitativo.
Por ende la  Obsolescencia Programada determina el deseo del consumidor en el que se crean “necesidades”  motivadas por la influencia masiva del consumismo en la sociedad actual, que convence de adquirir productos y/o artículos por considerarlos más útiles y mejores.
De tal manera que se crea todo un círculo vicioso en el que intervienen el consumidor, el producto y el fabricante. Este último para llamar así a las industrias fabricantes que se posesionan en el mercado e incrementan las ventas, minimizando –a propósito- la calidad para promover con ello la necesidad de un volver a la adquisición de aquel producto y, por ende, a una reinversión económica por parte del consumidor y con ello, aumentar las ganancias del fabricante. Medida fundamental en que si un producto es de buena calidad, proyecta mayor durabilidad y, en consecuencia, el riesgo estriba en la reducción de ganancias económicas para la industria fabricante. Fenómeno que en la sociedad moderna, va en detrimento del consumidor el que, en última instancia, se torna en víctima de la Obsolescencia Programada al comprar productos y/o artículos que de ante mano, están elaborados con el propósito de que fallen a corto plazo.
Es así como la Obsolescencia Programada aparece paralelamente con la sociedad consumista, donde la premisa es fabricar productos con un tiempo de vida reducido.
Ante este panorama cabe el siguiente cuestionamiento: ¿qué tan frustrante resulta para el ingeniero que puso en práctica todo un bagaje de conocimientos teóricos para producir determinado material, tener que revertirlo para lograr un resultado de menor calidad? Respuesta que se reduce a una exigencia laboral que debe acatar. Ello conlleva a una disyuntiva que pone en juego la ética, ante la presión que implica fabricar productos de inferior calidad para cumplir con las exigencias del mercado actual.
Retomando la condición del consumidor, éste queda relegado a una posición de queja, de lamento recurrente y, por ende, de continua frustración. Aunado a ello no se puede omitir otra víctima en este proceso: el planeta mismo, por cuanto todo el engranaje de artículos cuya vida útil ha llegado a su fin, termina siendo un cúmulo importante de desechos, de basura que, a la postre, solo contribuye a contaminar el medio ambiente. Es así como el estilo de vida despilfarrador de una sociedad se enfrentará a su propia consecuencia, la insostenibilidad de un proceso acelerado que deriva en contaminación.
Este peligroso panorama debe ser desde ya, un llamado de atención para todos, en el sentido de asumir con responsabilidad, la tarea de frenar esta dinámica a través de acciones que impliquen medidas de sanción para aquellas industrias fabricantes con políticas que resultan nefastas para el ambiente.
La premisa entonces debería ser replantear la ingeniería de los productos, lo que contribuirá a volver obsoleta la Obsolescencia Programada teniendo como ejemplo fundamental, a la propia naturaleza en la que nada de ella se convierte en residuo  -como sí ocurre con los productos a que se ha hecho referencia-  sino más bien se constituyen en elementos que nutren a otros para permitir la sostenibilidad. Está entonces la industria llamada a imitar el ciclo vital de la naturaleza.
Replantear la economía y los valores es el reto de los opositores de la Obsolescencia Programada, lo que implica un cambio en la visión y misión de la industrialización.





miércoles, 16 de febrero de 2011

Ensayo 1

Ensayo I
Complejidad y contrariedad en la arquitectura
Robert Venturi
Tema:El interior y el exterior

El contraste entre el interior y el exterior puede ser una de las manifestaciones principales de la contradicción en la arquitectura. ¿Existe en realidad una contradicción? Este cuestionamiento surge por cuanto desde el s. XX ha existido la necesidad de continuidad entre ellos, expresando el interior hacia el exterior.
Espacio fluido se utilizó para conseguir la continuidad interior y exterior. Ejemplo de ello es el Pabellón Alemán para la Exposición Universal de Barcelona (Mies Van der Rohe, 1929). Esto produjo una arquitectura de relación entre planos horizontales y verticales. ¿Cómo se produce entonces esta continuidad y relación entre planos? La independencia visual de estos planos se consiguió con la inclusión de zonas acristaladas, desapareciendo así las ventanas como agujeros en el muro y convirtiéndose entonces en interrupciones del muro que la vista reducía a elementos positivos del edificio.
La arquitectura sin esquinas implico una continuidad total del espacio. Además la unidad y continuidad interior-exterior pudo conseguirse gracias al nuevo equipo mecánico haciendo al interior térmicamente exterior.
¿Está la contradicción ligada únicamente al interior y exterior? No, la contradicción se da entre la parte superior e inferior del edificio. Esta contradicción puede verse reflejada en el rascacielos P.S.F.S con base curvada, cuerpo rectangular y parte superior angulada.
Otra complejidad muy extendida es aquella generada dentro de un marco rígido, encontrada en nichos de Miguel Ángel o en la fachada de la iglesia parroquial de Lampa, Perú.
La complejidad no ha sido exclusiva de los casos anteriores, si no también que ha sido característica en la ciudad. Las murallas fortificadas son ejemplo de este fenómeno. El caos urbano y la infinitud de la carretera urbana pueden ser manejados a través de esta complejidad contenida.
La contradicción entre el interior y el exterior puede manifestarse como un forro despegado que produce un espacio adicional entre el forro y la pared exterior. Estos pueden ser más o menos contrastantes en forma, posición, dibujo y tamaño. Este espacio adicional o espacio residual puede darse a escala de ciudad. Tal es el caso de los espacios abiertos bajo las autopistas y los espacios de transición entre ellos, que han llegado a convertirse en parqueos y zonas verdes.
Según Aldo van Eyck: “La arquitectura debería concebirse como una configuración de lugares intermedios claramente definidos. Rompiendo con ello el concepto de continuidad espacial y la falta de articulación entre los espacios interiores y exteriores. En su lugar la transición debe articularse por medio de espacios intermedios que permiten el conocimiento simultaneo de lo que es significativo al otro lado.”
El diseño tanto desde adentro hacia afuera y viceversa, crea tensiones necesarias para hacer arquitectura. Dada entonces la diferencia entre interior y exterior, el muro como punto de transición pasa a ser un hecho arquitectónico.  La arquitectura como muro entre el interior y el exterior es registro espacial y escenario.  Conociendo entonces la diferencia entre exterior e interior, a arquitectura genera una vez más una abertura al punto de vista urbanístico.